Salud y Belleza

Remedios Caseros para Quitar el Exceso de Cera de tus Oídos

remedios-caseros-para-quitar-el-exceso-de-cera-de-tus-oidosEl cerumen que producimos, sirve para lubricar la piel del canal auditivo y para proteger a nuestros oídos de la suciedad, de las bacterias y de otros agentes externos.

Habitualmente, resultado de un proceso complejo, nuestro canal auditivo expulsa este cerumen de forma natural y en la abertura de éste, lo podemos retirar con facilidad. Sin embargo, hay ocasiones en la que este proceso no se produce como debiera y empieza a acumularse la cera en el interior del canal.

El exceso de cerumen o su incrustamiento ocluyen el conducto auditivo externo y puede ejercer presión sobre el tímpano y dificultar la audición. También puede generar procesos dolorosos, picores, ruidos molestos o sensación de taponamiento.

El uso de tapones, audífonos, herramientas no adecuadas para la limpieza del oído (horquillas, palillos,…), el mal uso de bastoncillos de algodón, los déficits en el consumo de ácidos grasos omega-3 presentes en pescados como: sardina, bacalao,… o incluso una infección en el oído, puede producir una mayor acumulación de cera en éste, agravando los síntomas.

Si sufres de una perforación en el tímpano, dolor de oído, supuras por el oído o tienes una pérdida de audición, debes acudir a tu médico. Pero si sólo tienes exceso de cerumen, hay remedios naturales muy sencillos para mantener una buena higiene y limpieza.

Aquí están los 7 mejores remedios caseros para eliminar el exceso de cerumen:

El agua caliente

Un remedio sencillo es coger agua caliente a temperatura corporal y rellenar una jeringa. Inclina un poco la cabeza poniendo tu oreja hacia arriba y tira de ella para enderezar el canal auditivo.

agua-caliente

Ponte un poco de agua en el canal y déjalo actuar un minuto, inclina la cabeza hacia el otro lado para que el agua y la cera drene por gravedad. Limpia los restos presentes en la abertura con un paño suave y limpio.

El agua salada

El agua salada es una buena solución para eliminar el exceso de cerumen. Ayuda a ablandar la cera acumulada, por lo que resulta fácil de eliminar.

Pon agua caliente a temperatura corporal en una taza de café con leche y añade una cucharadita de sal. Remueve hasta disolverla completamente. Empapa una bola de algodón en la solución salina e inclina un poco la cabeza, poniendo tu oído afectado hacia arriba y tira de la oreja para enderezar el canal auditivo. Escurre unas gotitas de agua con sal en el canal y déjalo actuar durante 3 minutos, manteniendo la cabeza en esa posición. Inclina la cabeza hacia el lado opuesto para que el agua y el cerumen drene por gravedad. Limpia los restos presentes en la abertura con un paño suave y limpio.

Aceites

Otra forma de eliminar el exceso de cera en el oído, es utilizando aceites como el de oliva, almendras o de bebé. El aceite lubrica y ablanda el cerumen, por lo que resulta más fácil que salga del canal auditivo. En el caso de utilizar el aceite de oliva, como tiene propiedades antisépticas, se reducirá el riesgo de infección de oído.

aceite de oliva

Calienta un poco una cucharada de aceite sin que queme. Inclina la cabeza con el oído afectado hacia el techo y con un cuentagotas, vierte en el canal auditivo cinco gotas. Tapona la oreja con un tapón hecho de algodón y déjalo actuar durante unos 10 minutos, manteniendo la cabeza levemente inclinada hacia el mismo lado, para que el aceite penetre en la cera endurecida y no rezume hacia el exterior.

Retira el tapón y coge una gasa para colocarla sobre la oreja, antes de inclinar la cabeza en la otra dirección, para que la gravedad pueda drenar el aceite y el cerumen disuelto. Secar los restos con otra gasa limpia.

Bicarbonato sódico

Ayuda a eliminar el exceso de cerumen y es un producto barato, que normalmente tenemos en casa, ya que ayuda también a combatir el ardor y las digestiones pesadas.

Mezcla en una tacita de café, un cuarto de cucharada de bicarbonato sódico y dos cucharadas de agua, remueve hasta disolverlo bien. Coge un cuentagotas y absorbe la solución. Inclina el oído hacia arriba y vierte unas gotas en el interior del canal, para ello, sujeta bien la oreja. Espera 10 minutos y enjuaga el canal con una jeringuilla de agua tibia. Inclina la cabeza en la otra dirección, para que la gravedad pueda drenar la solución y el cerumen disuelto. Secar los restos con un trapo suave y limpio.

El Peróxido de Hidrógeno o Agua Oxigenada

Por sus propiedades efervescentes y desinfectantes, el agua oxigenada es muy eficaz para eliminar el exceso de cerumen de tu oído.

En una botella con cuentagotas de 100 ml mezcla 30 ml de agua oxigenada y 70 ml de agua. Rellena el cuentagotas e inclina un poco la cabeza, poniendo tu oreja hacia arriba y tira de ella para enderezar el canal auditivo.

Introduce la solución del cuentagotas en el canal y déjalo actuar durante 5 minutos, manteniendo la cabeza en esa posición. Inclina la cabeza hacia el lado opuesto para que el cerumen y la solución drene por gravedad. Limpia los restos presentes en la abertura con un paño suave y limpio.

La solución de vinagre y alcohol

vinagre para los oidosUn remedio muy antiguo y tradicional, del que se han obtenido muy buenos resultados a lo largo de la historia, para eliminar el exceso de cera del oído, es una solución de vinagre y alcohol. Esta solución es fácil de hacer y disuelve bien el cerumen. Es un buen remedio para los nadadores.

El vinagre es un buen antibacteriano y antifúngico, por lo que previene las infecciones de oído y el alcohol se evapora rápidamente por lo que es un buen agente de secado.

Mezcla partes iguales de vinagre blanco y alcohol en un tazón. Remoja una bola de algodón y empápala bien en la solución. Inclina el oído hacia el cielo y escurre unas dos o tres gotas en el interior del canal, para ello, sujeta bien la oreja. Espera 5 minutos e inclina la cabeza en la otra dirección, para que la gravedad pueda drenarlo todo bien. Secar los restos con un trapo suave y limpio.

La Glicerina

Esta sustancia nos permitirá retirar el exceso de cerumen endurecido, ya que es un potente lubricante e hidratante.

Inclina la cabeza hacia arriba y con un cuentagotas introdúcete en el canal auditivo tres o cuatro gotas, sujetando bien la oreja para que entre bien. Tapona la oreja con un tapón hecho de algodón y déjalo actuar durante unas horas.

Retira el tapón y límpiate el oído enjuagándolo con una jeringuilla de agua tibia. Inclina la cabeza en la otra dirección, para que la gravedad pueda drenar la glicerina, el agua y el cerumen disuelto. Secar los restos con un trapo suave y limpio.

No lo olvides, mantén tus oídos limpios de forma natural, sencilla y barata y evitarás los excesos de cerumen, los dolores y las infecciones de oído. Tu sentido del oído te lo agradecerá.

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